que se vengan las tardes

•Noviembre 28, 2008 • Dejar un comentario

 

          Que se vengan las tardes otra vez a poblarme las cosquillas de melancolía.

            Y que me encadenen a los árboles abuelos si miento al decir que todo es una bola que brilla y se transforma, o mejor dicho todo es amor.

               Que el pudor desaparezca para que pueda decirte cosas de esas que generan vibraciones y por ende melodías.

                    

               Me dolías ayer, pero hoy te agradezco la inspiración y la revolución que me gusta llevar adelante, la de acercar el corazón a la boca cada vez más,

              como si él intentara seguirte  mientras más te alejas.

            

            Que se vengan las formas que dan forma a mis días, y que vuelva el sentido de las cosas, el sentido grande, el de cuando yo era pequeño.

                    Que me atreviesen los ojos las miradas y que mi transparencia valga más que el espejo donde anhelaste reflejarte.

             Me he vuelto transparente para que cada uno escuche sus propias palabras

            Del silencio de mirar una estrella te me escapaste hacia vos.

               Que se vengan los recuerdos poblados de incógnitas y necesarias reverencias hacia un pasado que nos necesita.

habré de flotar si.

•Noviembre 28, 2008 • 1 comentario

 

 

           Habré de flotar a diez centimetros del suelo,

            solo  después de haberme enterrado en tu vientre y arrancado de el un profundo grito de madre ancestral pariendo criaturas en la magia primera.

               También he de sonreír infinita y burlonamente,

                 solo después de haber sentido tu mano deslizando el arco por las cuerdas de mi garganta dolida de amaneceres que no descifro.

                    Habré de volar por el aire transparente y oxigenado,

                      solo después de saber que se enconde en el colorido silencio de la rambla que abandonás al dejarme cada vez.

             En que descanso de tu mirada te fijarás en mi esta vez,

                en que película muda de palabras pero llena de gritos de niños dejarás que te convenza de esta soledad compartida y eterna.

                    Te agradeceré y me sentiré presente y levitante cuando por fin veas el tiempo como lo he hecho desaparecer hace algún tiempo ya.

quiero seguir, solo si me sonreís

•Noviembre 27, 2008 • Dejar un comentario

 

             Mi boca me pide a gritos que con mis manos guitarreras te atrape para que ella pueda besarte.

                  La embauco y en vez de atraparte te dibujo estas palabras largas de mi lengua natal.

                        En mi caminar de olvidarte pensé en canciones escribirte.

                Pero te fuiste antes de que ellas pudieran ser de amor correspondido.

                    A lo sumo ahora serán de amor del que no es, del verdadero, el otro de tan real no necesita palabras, solo miradas, y lo que va por dentro.

                          La prima volta que me abandonaron entendí las canciones de amor, que hasta ese entonces eran un galimatias meloso,

                             después, ahora, solo quiero descansar para seguir buscandote mañana.

no me disfraces el sentir de golondrina

•Noviembre 27, 2008 • Dejar un comentario

 

             No me disfraces el sentir de golondrina,

               y deja todo que todo sea claro deseo de tenerte y retenerte y mostrarte y pasearte por las veredas inquietas de envidia.

                  No me inquietes el fino equilibrio que allá en esa cuerda que se pierde en el cielo de tan alta que está, tiene mi emoción frágil de malavarista.

                     Devolvete a mi como se devuelven las cosas que se pierden.

           Y si acaso aún no te hallaste acercate en silencio que te muestro el camino.

                    Ese camino que de tan verdadero se vuelve real y miedo te da.

                         Si con todo esto y lo del más allá, no llegás a acercarte al calor de mi piel que se frota con la tuya tan lampiña y hermosa.

                                No me queda otra que seguir intentando declararme incompetente en esto de dejarme llevar, ya que mi última parada parece ser siempre la soledad.

del arból cayó mi pera sobre tu zapato blanco

•Noviembre 27, 2008 • Dejar un comentario

 

             Del árbol cayó mi pera sobre tu zapato, blanco.

             Y miraste para abajo en vez de mirar para arriba donde lo que restaba de mi te espiaba.

              Como no encontraste culpable para semejante atropello,

               te enojaste con un taxista que al pasar te miró la cola que se te agrandaba mientras vos te mirabas la mancha viscosa de mi pera reventada contra tu pie.

                  Te imaginaste que si te limpiabas con el dedo de tu mano, tu mano estaría despues manchada del color pera en mano.

                     Y acudiste a la resignación y ahí dejaste mi fruto. viajando en tu pie,

                         acompañandote en la acalorada mañana.

                            Desde ahí abajo te advertí de las baldosas flojas, pero fue en vano pues el calor de noviembre todo lo había secado.

                                Hasta mi garganta estaba seca y mi voz no salía para decirte te amo.

               Pero podía verte tu vagina húmeda e independiente. Y con eso me alcanzaba por ahora.

música

•Noviembre 10, 2008 • 1 comentario

 

 

          Me gusta la música que puedo ver en un espacio que sería algo así como el telón de fondo de mi imaginación.

            Supongo que por eso en un momento empecé a decir que la música era la arquitectura invisible.

               Hace poco dije que lo más parecido a Dios era la música y otras veces que lo dije agregué explicaciones como esta:

                   la música es la abstracción hacia lo invisible, por cierto algo muy parecido a dios.

                      No hay nada más real para mi que el hecho de unir mi consciencia y mi cuerpo con las/los de otras personas a través de hacer una misma música, de ser cada uno una pincelada (que se desvanece?).

                        Ahora agrego que la música es una forma de hacer el amor que no me da pudor.

sol y pelusas que flotan, cuanto las miré

•Noviembre 6, 2008 • Dejar un comentario

 

 

               Así me siento, espontáneo, a ver como corres atrás de esa palabra.

              Violines se encienden en la estela que deja tu paso acompasado.

             Sobre mis piernas cruzadas cruzás la valla de esta carrera inquieta que haces de aquí para allá.

              La cortina tornasolada y atravesada por el sol pone en penumbra tu cuerpo de zebra urbana.

               Y mientrás la lentitud de mi vaso de cerveza consumo te pregunto, me pregunto:

                 Cuando es que te cortaste el pelo así.